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Friday, 21 June 2013

SOLSTICIO DE VERANO

"Dice Daisy, -Ya va a ser el día más largo del año, ¿no les pasa que lo esperan todo el año y luego se les va?" Hoy es ese día. Sin querer hay planes para hoy. (Esto no va a ser un poema. Nunca fue la intención de este blog hacer poemas, sino cuentos, y en inglés, y después todo pasó. Ok, back a lo de hoy.) Pero aquí no es West Egg, Connecticut, estamos en el D.F. en México y todo es diferente. Será el día más largo. No habrá muerte de Gatsby, no habrá corazones rotos (espero), hoy se abre una puerta o una ventana (con eso de que cuando se cierra una puerta se abre una ventana...) y fue tan repentino.
Y llueve. Amanecimos en gris hoy, dentro de la nube, dentro de la niebla, dentro del frío, dentro del agua condensada, evaporada, alada. El solsticio no tiene nada soleado, tal vez a la hora de comer. Puede hacer un calor absurdo y ridículo, pegajoso y desagradable, como burlándose de una por haberse puesto el sweater cerrado de cuello de tortuga, en vez de una blusa y un sweater ligero encima.
Puede que en todo el día el clima está tranquilo y hasta agradable, y justo a la hora de comer se decida a llover con intensidad y fiereza, metiéndose hasta por debajo de las botas hasta llegar a los calcetines.
Puede que no pase nada, que solo haga viento y que revuelva los cabellos y que la empuje a una... todavía.
Puede que sea un día simplemente agradable, con brisa, un calor suave y que invite a comer debajo del puente, en las mesitas.
Hoy puede ser un gran día, hoy puede suceder cualquier cosa, hoy es el solsticio de verano, si llueve iremos a la punta del cielo, si hace brisa tomaremos café en las mesas de afuera y quizá caminemos. Si llueve podemos compartir paragüas (me gusta esa palabra -paragüas) y enlazar los brazos de guardaespladas y cuidada, si no llueve podemos sentarnos en la mesa debajo del puente, del mismo lado y chocar los muslos por debajo, sin que nadie se de cuenta mientras por arriba bromeamos y peleamos y empezamos la cotidiana guerra.
Sí, definitivamente, hoy puede ser un gran solsticio.

Wednesday, 19 June 2013

EL RESCATE DEL VAGO

Recientemente he estado triste debido a la traición inherente de un pretendiente fallido. Un pretendiente mucho más anciano que yo, que ha visto tiempos mejores, indeciso, casado, ivonneado y que me hacía preguntas que me ponían a pensar en mi foreveraloness.
Ayer fui por mi hija a Plaza Insurgentes. Íbamos a tomar el metrobús cuando saludó a su amiga Cam. Cam es todo un caso. De padres divorciados, ella elige a ninguno, así de dañados están. Yo la conocí cuando fue a pasar un par de días en casa debido a historias tenebrosas y poco claras que solo sirven para acrecentar mi imaginación. Bueno, ahí estaba la buena Cam, larga, delgada, con su rubio cabello corto y su atuendo estrafalario luciendo conservadora al lado del muchacho que la acompañaba. No más alto que ella, con una chamarra de color inestable, una bufanda trapil de colores a modo de cinturón, jeans más sucios que cualquier par en el suelo de la recámara de mi hija y una camiseta como fondo de chamarra. Tenía unos lindos ojos sonrientes y un horrendo matorral de pelos castaños en la cabeza que alguna vez, limpios y cepillados funcionaban como cabello. Pero afable y tal vez algo intoxicado nos sonrió y nos saludó. Cam hizo los honores de anfitriona y nos presentó. --Raquel, su mamá, (o sea, yo) y entonces el muchacho aquél dice, --¿No es su hermana? Y yo sentí un extraño enrojecimiento en las mejillas. Neeeeeee, alucines míos, pensé.
Nos subimos todos al Metrobús. En el vagón de hombres porque íbamos acompañadas. Silencio incómodo (todo en el metrobús es incómodo.) Y de repente, Cam dice, --Raquel dibuja muy bien.
--¿Oh, qué te gusta dibujar?
--Retratos. -- No captó la palabra. Tartamudeó para pedir una explicación. Su acento fue mucho más evidente.
--No eres de aquí, ¿verdad? ¿De dónde eres? --preguntó la pequeña hija.
--De aquí, estoy aquí, soy de aquí. --Respondió el evidente extranjero. Reconocí su acento francés, o de lenguaje francés. Era canadiense.
--¿Y tú, hermana, dibujas?
--Es su mamá,--dijo Cam.
--No, yo dibujaba cuando era de la edad de Ame, ahora ya no.
--¿Cómo te llamas?
--Claudia-- pronuncié con cuidado, porque a los extranjeros mi nombre siempre les causa confusión.
--Claudia--repitió con cuidad y muy bien. No, no alucinaba porque Cam y Raquel pusieron cara de ¿qué pasa aquí?
Y nos enfrascamos en una discusión acerca de lo que implica escribir cuentos autobiográficos o basados en personas y situaciones reales. Llegamos a nuestra estación y decidieron bajarse con nosotras. Ellos iban al parque México, había dicho Cam. Pero al bajar, de repente Cam decidió que mejor se iba hacia la Nápoles.
Una vez fuera de oído, Ame preguntó, -¿Qué pedo? ¿Te estaba ligando?
--¡Sí! Me morí de la risa.
Y mi autoestima, mi ego, quedaron salvados por la mirada admirada de un vago canadiense que iba de paso por México en su azarosa vida, quién sabe a dónde.

Monday, 27 May 2013

APOLOGÍA DE LOS CUARENTA

¿Y qué si ya peino plateadas canas?
¿Y qué si cuando sonrío se pliegan mis ojos?
¿Y qué si me duele la espalda?
Todavía sueño,
todavía lloro con esperanza,
todavía anhelo,
todavía deseo.

EL GATO

Observa,
se agazapa,
mueve la cola,
brinca, salta,
se lanza,
atrapa nada
porque vive en casa
en la ciudad
no se caza
pero igual el instinto no pasa.

Tuesday, 14 May 2013

MR. NEWMAN

Everyday I check my mail to see your name.
Nothing.
I know it won't appear ever more.
I know it.
Really.
I do.
Still...
I hope,
I wish,
I see.
I see your blue-rimmed hazel eyes
in a sort of haze
in a craze
fading,
fading...

¿Dónde se les ponen las pilas?

Cubitos con tendencias a provocar ataques epilépticos en vez de pollos,
Invitaciones a comer por haber pedido muchas impresiones de un solo golpe,
en vez de la reglamentaria Coca o de unos chilaquiles obsequiados.
Sigo sin entender cómo funcionan.

Monday, 29 April 2013

PIE DE LIMÓN (BUENO PAY)

Para Gaby

Ingredientes:
Costra-Base:
11/2 tazas de harina
50 grms. de mantequilla
1 vaso de leche helada
sal

Relleno:
2 yemas
45 grms. maicena
150 grms. azúcar
50 grms. de mantequilla
1 limón
1 vaso de agua
sal

Merengue:
2 claras
5 cuchdas de azúcar glass de preferencia
1 limón

1. Calentar el horno a 175ªC. Sacar la mantequilla del refri. Dejarla afuera. Cernir la harina con la sal con una coladora sobre un plástico o sobre mesa de piedra o vidrio. Hacer  una cuenca en el pico para que quede como un volcán y agregar la leche poco a poco, para ir integrando la mezcal. Agregar la mantequilla y cortarla en cubitos cada vez más pequeños hasta que se integre a la mezcla. ES MUY IMPORTANTE NUNCA TOCAR LA MEZCLA. Hay que integrar todo con el cuchillo. Cuando ya sea inevitable se puede tocar la masa, pero solo para integrar y unos segundos apenas.

2. Hacer una bola y extenderla con el rodillo sobre el plástico o la mesa fría. No hacerlo en madera.

3. Engrasar con mantequilla y enharinar el molde. Colocar la masa sobre el molde y cortar los excesos. (Siempre sobran los excesos). Picar el fondo con el tenedor. Meter el molde con la masa al horno y esperar de 15 a 20 minutos o hasta que la costar esté dorada. Se aconseja poner un timer o la alarma del celular.

4. Mientras se hornea la masa se puede ir preparando el relleno. Disolver la maicena en agua poco a poco para que no se haga grumosa. Tomar el limón y rallarlo con el que se rallan las zanahorias para que queden muy delgaditas, no con el pela-papas. Ya que esté blanco el limón partirlo y exprimirlo. (Esto es aprovechar el limón al máximo). Batir yemas, azúcar, sal (una pizca) el jugo y la ralladura del limón. Agregarle la maicena disuelta en agua.

5. Revisar qué onda con la costar-base.

6. Poner en una ollita y a fuego bajo la preparación del relleno moviendo constantemente. Se hace como un atole de limón. Ya que esté espesito se retira del fuego y se le agrega la mantequilla. Se deja la ollita por allá y se deja entibiar. Revisar la costra-base. Hay que sacarla en cuanto suene la alarma.


7. Dejar enfriar la costra-base unos cinco minutos. Ponerle el relleno y meterla al refri como gelatina, hasta que cuaje.

8. Mientras cuaja hacer el relleno. Batir las claras a punto de turrón -cuando hacen picos y están súper blancas- y todavía batiendo agregar poco a poco el azúcar. Irla integrando hasta que las claras se vean brillantes. Añadir la ralladura del otro limón para darle sabor.

9. Poner el merengue sobre el pay que ya debe estar frío y meterlo al horno unos diez minutos a 100ºC.

10. Dejar enfriar. Sacar un vaso de leche fría y disfrutar con su mejor compañía :)

Esto es un ejemplo del blog de cocina que se llama Comida: de la cocina a la mesa o donde sea que usted coma: http://augusto-lucha.blogspot.mx/

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Palabras que fluyen, huyen y en algún lado tienen que acabar.